Home » ¿Qué es la tanatología?
 
¿Qué es la tanatología? - Página 2 PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Administrador   
miércoles 05 de marzo de 2008 17:32
Índice de artículos
¿Qué es la tanatología?
Página 2
Página 3
Todas las páginas

 

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Es importante situarnos en la historia para comprender el origen de la tanatología, desde la época medieval las órdenes religiosas eran las que proporcionaban consuelo y atención a los enfermos graves en sus monasterios. Posteriormente se formaron los primeros Hospicios donde se aceptaban y cuidaban a los enfermos graves y es hasta el siglo XIX que se formaron los primeros albergues en Francia para enfermos de cáncer.

  • EPOCA MEDIEVAL – las órdenes religiosas eran las que trataban a los enfermos graves.
  • SIGLO XVI - Se forman los primeros Hospicios.
  • SIGLO XIX - 1842 Jeannie Garnier forma los primeros albergues en Francia, para enfermos de cáncer.
  • SIGLO XX - Se forman los primeros Hospices en Inglaterra.
  • 1948 Saint Thomas Hospital, Saint Joseph Hospice por Cicely Saunders
  • 1967 Saint Christopher Hospice.
  • En 1974 Se forma el Primer Hospice en Estados Unidos.


En la siguiente Tabla veremos que la Tanatología surgió mucho antes que el padre de la Psicología S. Freud.
Es importante observar que el desarrollo de la Psicología fue evolucionando con sus cuatro grandes escuelas (Psicoanalisis, Conductual, Existencial-Humanista y Transpersonal) y de forma paralela la Tanatología ha ido incorporando muchos de estos conocimientos hasta llegar a la propuesta que se describe en toda esta investigación, la conjunción de Tanatología y Logoterapia.(Víctor Frankl).

Regresando a la historia, existen desde la segunda mitad del siglo pasado un reducido número de instituciones que ofrecían asistencia a enfermos terminales, que carecían de familiares que los cuidaran y que fueron fundadas debido al gran número de personas necesitadas que morían solas y con frecuencia en las calles. A medida que las familias se hicieron más pequeñas y más dispersas, hubo menos personas que cuidaran enfermos y moribundos. Al mismo tiempo el acceso al cuidado hospitalario se hizo más fácil y aceptable.

Con la creciente aceptación del cuidado hospitalario para las enfermedades surgió la institucionalización del nacimiento y la muerte. “Morir en un hospital, más que en la casa, se volvió la norma”.

Con el desarrollo de la tan exitosa alta tecnología médica de este siglo, se incrementó la dificultad de conciliar el énfasis entre el diagnóstico y la curación. Curar era el objetivo más importante de la medicina, por tanto, la muerte, era considerada como un fracaso. Entonces se dificultó el cuidado de los enfermos terminales en un hospital dedicado a curar y sanar.

Las expectativas en cuanto a la salud se modificaron, y con este cambio disminuyó el número de muertes y de experiencias en torno a ella. A cambio, la muerte pasó a ser un suceso cada vez menos aceptado. Este panorama es compartido por el paciente y su familia y a menudo reforzado por médicos y enfermeras, Por lo tanto, puede ser común que el paciente terminal y su familia sean evitados dentro del ambiente hospitalario.

Por otra parte las necesidades emocionales del paciente y de quienes los cuidaban eran con frecuencia ignoradas e insatisfechas, y dada la naturaleza y, lo severo de la enfermedad, era natural ocultarle la gravedad de su situación al paciente dejándolo solo desde el punto de vista emocional, como se puede apreciar en el relato del siguiente caso, tomado del manual del orientador experto de Gerard Egan (Pp. 41 y 42):

Mujer de 39 años en el hospital, muriendo de cáncer, hablando con el capellán:

“Yo puedo comprenderlo en mis hijos, pero no en mi esposo. Sé que estoy muriendo. Sin embargo, él viene todos los días con esa sonrisa valiente, escondiendo lo que siente. Nunca hablamos acerca de mi agonía. Sé que está tratando de protegerme, pero eso es falso. En realidad me siento más y más distante de él, a medida que pasan los días. No puedo decirle que su alegría y su negativa a hablar sobre mi enfermedad es realmente dolorosa para mí.”

Algunas veces con la creencia de que si el enfermo lo sabía perdería la esperanza y aceleraría su muerte. En general las necesidades físicas del enfermo eran descuidadas, así como también lo eran sus necesidades sociales, emocionales y psicológicas. Sólo a veces se consideraban los aspectos espirituales, ya que con frecuencia se hacían de manera inapropiada.

Ante tantas necesidades, y para compensar las fallas percibidas en el cuidado de éstos enfermos, surgió el movimiento de los “Hospicios modernos”. Y durante el curso de éste desarrollo han ocurrido muchos cambios. Por eso hoy en día proponemos más atención física, emocional y espiritual para estos pacientes terminales.


TANATOLOGÍA

La Dra. Elizabeth Kübler-Ross comenzó su trabajo en Tanatología haciendo una investigación respecto de la muerte con un equipo de trabajo inicialmente comprendido por cuatro seminaristas.
Quiso acercarse a los pacientes terminales, sin leer nada sobre la materia; más bien quería observar y aprender de ellos directamente. Ella platicaba con el paciente y los seminaristas se ubicaban alrededor de su cama observándola y tomando notas.

Su investigación se basó principalmente en:

  • No tener ideas preconcebidas.
  • Estar en una actitud de mente abierta.
  • Llegar a un darse cuenta personal.
  • Sensibilizarse a las necesidades de los enfermos terminales y sus familiares o personas que los rodearan.
  • Realizar la percepción para aprender.


Este trabajo con los seminaristas se convirtió con el tiempo en seminarios interdisciplinarios sobre la muerte y los moribundos, en los que trabajaba con el personal de un hospital en Chicago: capellanes, enfermeras, voluntarios, médicos, etc, que tenía trato con los enfermos.

Cuando los grupos se hicieron más numerosos, adaptaron un cuarto especial para llevar a cabo las entrevistas, de manera que el grupo de estudiantes pudieran observar desde la habitación contigua. Esto, desde luego con el consentimiento del enfermo. Posteriormente a la entrevista se llevaba a cabo una discusión.

Su experiencia práctica la llevó a descubrir que las observaciones y las posteriores discusiones daban los siguientes resultados:

  • Los estudiantes se hacían conscientes de la necesidad de considerar la muerte como una posibilidad real, no sólo para otros, sino también para ellos mismo.
  • Fue la manera como pudieron desensibilizarse, lo cual sucedía lenta y dolorosamente. Sucedió que algún estudiante que se presentaba a observar una entrevista por vez primera, se saliera antes de que concluyera. También sucedió que se dieran explosiones de rabia o coraje contra otros participantes o contra quien llevaba a cabo la entrevista.
  • Pudieron manejar conflictos durante la discusión, tales como el identificarse con el enfermo por cuestiones de edad, por ejemplo.
  • Conforme los integrantes del grupo se conocían más y veían que ningún tema era tabú, las discusiones se convirtieron en una especie de terapia de grupo, en las que se lograba hacer conciencia, confrontar y apoyar.
  • Dos años después, el seminario se convirtió en un curso acreditado por la escuela de medicina y el seminario de teología, al que eventualmente asistían profesionales de la salud de otros lugares. Como podemos observar el trabajo en la Tanatología se realiza en equipo.
  • La Tanatología puede brindar su mayor potencial de ayuda cuando se recurre a ella en períodos precoces a la detección de la enfermedad terminal. Si se inicia la consulta con el paciente en las últimas fases del proceso se suele restringir mucho la posibilidad de ayuda.